martes, 14 de octubre de 2008

Programa de ponencias técnico-comerciales del II Congreso Nacional de Aislamiento Térmico y Acústico

2008-10-01
Además del programa principal de conferencias y mesas redondas, presentadas por personas de la más alta cualificación en estas materias, pertenencientes a las Administraciones Central, Autónómica y Local, Colegios Profesionales, Promotoras, Constructoras, Consumidores y Organizaciones Empresariales, entre otras, contaremos con un programa paralelo de ponencias técnicas y técnico-comerciales, presentado en salas anexas en las que se difundirán los conocimientos térmicos y acústicos para la edificación.

Para ver el programa institucional, pinche aquí.

Para descargarse el horario de las ponencias técnico-comerciales, pinche aquí.

viernes, 10 de octubre de 2008

"QUEREMOS DORMIR"

Logroño, 02/10/08
E. E. E. E.

«La Mesa del Ruido ha servido para comprendernos unos a otros (hosteleros y vecinos) y, en ese sentido, ha estado bien», reconoce desde la plataforma 'Queremos dormir' uno de sus portavoces. Ahora bien, señala que en ningún momento ha habido negociación.

El Ayuntamiento publicó en en su día una resolución para que los ciudadanos y entidades representativas hiciesen sus aportaciones a la nueva normativa sobre ruido. Y a partir de ahí el silencio, hasta que el pasado martes Concepción Arribas reunió a la Mesa del Ruido para presentarle el borrador de la nueva normativa.

Entre sus novedades figura la presencia de tacómetros en los establecimientos. «Eso nos parece bien -comenta el portavoz- si están homologados y son una prueba objetiva de que se cumple o incumple la norma». Respecto a los dos requerimientos que precederán a cualquier sanción grave, «van a ralentizar los trámites de una multa, que actualmente duran unos tres meses si se trabaja con diligencia». Por eso «de entrada no parece que nos ayude; creo que la concejala quiere dar a dos manos».

En cuanto a la futura 'ordenanza cívica', «va a plantear un vacío legal importante» durante el mes que la separa de la ordenanza de ruidos. Con todo, «lo importante de esta normativa es que la hagan cumplir y, para ello, creemos que debe haber presencia policial uniformada y visible en estas calles del Casco Antiguo los fines de semana para evitar los actos vandálicos y comportamientos incívico».

La presidenta de 'Logroño sin Ruidos', Araceli Lumbreras, valoró ayer las principales novedades del borrador de la ordenanza del ruido, que incluye la figura del tacómetro.

«Ya lo habíamos solicitado con anterioridad y es algo que nos parece muy interesante, porque así se sabe automáticamente quién está infringiendo la norma y se evitan enfrentamientos entre vecinos y hosteleros».

En el capítulo de las sanciones, Lumbreras cree que no es cuestión de dinero. «Da igual que las multas sean de 12.000 que de 18.000 euros o que no se les ponga sanciones, pero que se les cierre el local o se precinte el aparato emisor del ruido y, una vez que se arregle, vuelva a ponerse en marcha con garantías».

De ahí que la presidenta de 'Logroño sin Ruidos' contemple el régimen sancionador como mera «medida disuasoria». Es más, desde su asociación incluso llegaron a plantear que el dinero de las sanciones se destine a insonorizar el local multado.

También se refirió a las molestias por ruido que originan los ciudadanos que están en la calle. «Si no hay nadie que les diga que están infringiendo la ley, ¿van a estar los vecinos diciéndoles que tienen un comportamiento incívico?», se cuestiona Araceli Lumbreras.

Como primera opción, comenta, «pretendíamos que hubiera mayor presencia policial en las calles como medida disuasoria. Porque lo de las conductas cívicas está muy bien, pero si luego no hacen nada ¿qué pasa?».

La copa rota




Cristal Baschet

Sensación táctil mediante ondas sonoras

martes, 16 de septiembre de 2008

Más de 100 decibelios fuera del circuito

Valencia, 25/08/08
El puente de Astilleros y la plaza de la Armada tienen los registros más altos (106,3) durante el GP
Carolina Pastor

El vibrar de los veinte monoplaza desafiando las agujas del reloj fue el mejor testigo del pistoletazo de salida de los bólidos participantes en la carrera del Gran Premio. El rugido de los motores corriendo a velocidad de vértigo se hizo sentir ayer especialmente en las inmediaciones al circuito.

Levante-EMV continuó, al igual que en jornadas anteriores, realizando mediciones con un sonómetro, en este caso durante las carreras, para captar cuáles fueron los valores acústicos que pudieron llegar a registrarse en distintos puntos de la ciudad.

Puntos clave

El puente de Astilleros del barrio de Natzaret fue el punto en el que más decibelios se registraron. En éste lugar, situado junto a una de las curvas del trazado del circuito urbano, se llegaron a alcanzar los 106,3 decibelios, cifra que contrasta notablemente con los 62,7 y 97,4 decibelios registrados el pasado jueves y viernes respectivamente.

La plaza de la Armada Española también fue uno de los lugares externos al circuito en los que el ruido se hizo notar más intensamente llegando a alcanzar los 106,3 decibelios, cuando en una jornada normal el nivel registrado fue de 65,8 decibelios aproximadamente.

Asimismo, enfrente del hospital de la Malva-rosa se percibió un incremento de 21 decibelios con respecto a las pruebas del jueves y el viernes. Por otro lado, en el Campus universitario de los Naranjos, otro de los enclaves situados cerca del área del marítimo, la subida fue de 10 y 4,8 decibelios con respecto al jueves y viernes. Conforme se alejaba del área de las carreras el nivel sonoro retomaba sus niveles normales, comunes a cualquier domingo en la ciudad. En algunos puntos incluso las mediciones presentaban valores inferiores a los días anteriores debido a la tranquilidad propia de un fin de semana del mes de agosto en el centro de Valencia. Así en la plaza del Ayuntamiento se pasó de 78,4 decibelios recogidos el viernes a 67,5. Lo mismo ocurrió en el puente de la Peineta, en el que los valores pasaron de 84,5 a 78,2 decibelios. Estos dos puntos presentan mayor movimiento de tráfico y peatones entre semana.

En el resto de emplazamientos la contaminación acústica presentó variaciones máximas de apenas 6,1 decibelios, como fue el caso del puente de Aragón, en el que se pasó de 68,1 decibelios registrados el viernes a 74,2. En la plaza de la Legión Española se captaron valores habituales de entre 73,2 y 76,4 decibelios como resultado de todas las mediciones.

Como se puede deducir partiendo de los resultados de las mediciones sonoras, el umbral del dolor, que comienza a partir de los 80-85 decibelios, se superó no únicamente en el interior del circuito de Fórmula 1, sino que aquellos que no pudieron presenciar el Gran Premio desde las gradas y trataron de captar algo a través de las vallas, también sufrieron sus efectos nocivos. Los vecinos de las zonas colindantes a la carrera fueron los más perjudicados por los ruidos.

Ruido en las "mascletaes"

La celebración del Gran Premio de F1 no es el único acontecimiento que hace temblar las calles de Valencia. La ciudad se encuentra tradicionalmente entre las ciudades más ruidosas de España y sus famosas "mascletaes" no hacen más que contribuir a incrementar la cantidad de decibelios.

Lo que para muchos resulta un estallido insoportable, para los amantes de la pólvora no es más que la apoteosis de una buena "mascletà". El espectáculo pirotécnico en su tramo final produce el llamado "efecto trueno",que llega a producir una ensordecedora explosión de ruido capaz de superar los 120 decibelios.

A la dureza sonora del espectáculo también colabora la particularidad del emplazamiento en el que tiene lugar la "mascletà". En Valencia, la plaza del Ayuntamiento presenta una especial sonoridad, al tratarse de un espacio relativamente cerrado el estruendo derivado de la explosión de la traca resuena con más fuerza.La diferencia radica en que una "mascletà" dura entre cinco y diez minutos, mientras que la exposición al ruido en una carrera puede prolongarse durante dos horas.

Investigación de la CAIXA

Finisterre (La Coruña), 18/08/08

Realizan el primer mapa acústico marino

Los niveles de ruido suben hasta 150 decibelios en las cercanias de los puertos
Los cetáceos alteran sus hábitos vitales ante esta contaminación
GUSTAVO CATALÁN DEUS

Cetáceos España ostenta el desagradable título de ser el país más ruidoso del mundo. Y por las recientes investigaciones llevadas a cabo en el litoral español, podría también figurar en los primeros puestos por la elevada contaminación acústica de sus aguas litorales.

Esto es lo que se desprende del primer mapa acústico submarino que se realiza en las aguas costeras de nuestro país. Se ha realizado gracias a un estudio financiado por la Fundación La Caixa, que se lleva realizando desde el mes de enero, y cuyos resultados parciales en Baleares, Cataluña, Cantábrico y Galicia, muestran altísimos niveles de ruido en las zonas cercanas los puertos más importantes.

El sonido debajo del agua tiene una propagación mucho más elevada que en la atmósfera. Algunos sonidos llegan a varios miles de kilómetros, dependiendo de los niveles de salinidad, temperatura y las corrientes que les faciliten la propagación. Lo normal es que se dispersen a 40 kilómetros.

Pues bien, las mediciones registradas por 115 estaciones submarinas y los hidrófonos situados por el motovelero Íbero a lo largo de 1.130 millas náuticas en el mar Cantábrico y Galicia, demuestran niveles insoportables de ruido ambiental de hasta 150 decibelios (dB) en las Rías Bajas, cerca de la influencia del puerto de Vigo, y de 130 dB, en el caso de La Coruña. Algo parecido a Bilbao, Santander o Gijón.

El elevado nivel sonoro procede de la alta actividad de barcos mercantes, pesqueros y embarcaciones de recreo, que en el caso de estas últimas aumenta considerablemente en verano. La contaminación acústica coincide con la presencia de cetáceos, aunque sólo el delfín mular presenta poblaciones importantes donde los niveles acústicos son más elevados.

"La situación es alarmante porque afecta al comportamiento de los cetáceos. En el caso de Canarias, ya se ha comprobado que los cachalotes se retiran para evitar el ruido. Pero eso crea desequilibrios ecológicos, porque dejan de comer en su zona habitual de alimentación y tiene consecuencias en su salud", afirma Josep Alonso, veterinario especializado en mamíferos marinos y coordinador de la campaña La Caixa a favor del mar: la ruta del Íbero, de registros sonoros y de avistamientos de cetáceos.

Alonso reconoce que delfines o ballenas se pueden ir de la zona para evitar la perturbación ruidosa, pero en el caso de poblaciones residentes manadas que se quedan a vivir en un lugar por lo idóneo para alimentarse optan por quedarse, y su equilibrio se ve alterado.

"A los cetáceos les ocurre algo parecido a la enfermedad profesional que sufren quienes trabajan en los aeropuertos: se les alteran las células de la coclea del oído, que se ocupa de transforman los impulsos mecánicos del sonido en impulsos nerviosos", señala el veterinario.

Cetáceos sordos

Como les ocurre a quienes tienen la coclea atrofiada, dejan de oír. Y si no oyen, puede que emerjan a la superficie cuando un barco está pasando y sean arrollados. Al menos ésta es una de las hipótesis que barajan los especialistas para explicar que los cachalotes y otros cetáceos menores sean embestidos por embarcaciones, sin que hayan tratado de sumergirse o evitar la colisión, siempre mortal.

La innovadora investigación desde el barco Íbero, que tras cartografiar acústicamente la Península y Baleares, se dirige en estos momentos hacia Canarias, resultará muy útil para conocer cuánto se incrementará la contaminación acústica en el futuro, según aumente la actividad portuaria, petrolera e industrial.

Mucho más ahora, cuando el Gobierno ha dispuesto diseñar las denominadas autopistas del mar, con el fin de derivar parte del transporte terrestre de mercancías a la navegación litoral, para evitar el elevado consumo de gasoil y sus consecuencias en la emisión de dióxido de carbono (CO2). "La medida supondrá una introducción importante y añadida de contaminación acústica en el medio marino", concluye la investigación.