miércoles, 11 de noviembre de 2009

Un juez investiga una denuncia contra el Consistorio por ruido

Los vecinos de la avenida Miguel Cano denunciaron al Ayuntamiento por la vía penal tras solicitar sin éxito que declaran la zona acústicamente saturada
PRINCESA SÁNCHEZ

Los juzgados de Marbella ya investigan la actuación municipal ante el problema de exceso de ruido que padecen los vecinos de la avenida Miguel Cano. Un juzgado ha abierto diligencias previas después de que el fiscal jefe de la localidad, Luis Ángel Baeza, haya visto indicios de delito en la denuncia planteada por esta comunidad apoyada por el PSOE. Acusan al Ayuntamiento de no hacer cumplir la ordenanza local.

Los residentes de esta vía pública solicitaron que no se abrieran nuevos locales de ocio en la zona. Aseguran soportar un volumen muy superior al recomendando por la Organización Mundial de la Salud y fijado por la normativa europea, que sitúa en el umbral de los 55 decibelios de día y 45 de noche.

El gobierno municipal del PP se apoya en que la concesión de este tipo de permisos es un "acto reglado" y, por el momento, no se dan las características que impidan la apertura de nuevos locales de ocio en esta avenida.

Una vez admitida a trámite su denuncia y abierta con ella la vía penal, los vecinos están dispuestos a recurrir también a la vía contencioso administrativa para evitar la apertura de dos nuevos bares de copas y música bajo sus viviendas; ya que el Consistorio les ha concedido licencia de obras.

Mapa de ruidos. Los vecinos reclaman que tanto la avenida Miguel Cano como la avenida del Mar se declaren zonas acústicamente saturadas. Esta fórmula protegería a estas vías de nuevos focos generadores de ruido. Para ello, el concejal socialista Javier De Luis recordó ayer que sería necesario actualizar el mapa de ruidos, publicado en 2007 y cuyas mediciones datan de 2005.

El Ayuntamiento pagó recientemente alrededor de 8.000 euros a una empresa privada, Eygema, para estudiar acústicamente tres zonas de la ciudad especialmente afectadas por un exceso de ruido. Entre ellas, la circunscrita a las citadas avenidas. Como resultado, obtuvo que el ruido que les afecta procede del tráfico rodado y no de los locales de ocio.

"Fue una medición contaminada", indicó ayer el concejal socialista. Las mediciones se efectuaron mientras tres de los establecimientos que generan más ruido estaban cerrados. Es el caso de la Cafetería Marbella, la discoteca Buda y un tablao flamenco. "Además los comerciantes y productores de ruido estaban avisados", añadió.

En opinión de la concejala de Vía Pública y Comercio, Alicia Jiménez, los socialistas utilizan a los vecinos de forma "malintencionada". Asimismo, aseguró que pese a que se otorguen licencias a nuevos comercios, el Consistorio controlará "escrupulosamente" que ninguno de los residentes de Miguel Cano o de la avenida del Mar sufran unos decibelios excesivos.

No hay comentarios: